Tipos de varices

Tipos de varices

Las varices son dilataciones de las venas, las cuales, por diversas razones, no funcionan como debieran, llevando la sangre de retorno al corazón, de modo que la sangre se acumula en ellas, dilatándose y volviéndose tortuosa.

Por lo general, cuando hablamos de varices nos referimos a las que aparecen en las piernas, ya que estas suelen ser las más frecuentes, como las arañas vasculares. No obstante, las varices pueden surgir en otras zonas de nuestro cuerpo como es el caso del esófago (varices esofágicas), la región anal (hemorroides) o en los testículos (varicocele).

La frecuencia con la que van a aparecer las varices va a variar dependiendo de muchos factores, no obstante, podemos considerar que entre un 10% y un 15% de la población las padece. Y si nos centramos más, este porcentaje afecta a la edad y al sexo, y que son las mujeres las más afectadas por las mismas.

¿Cuántos tipos de varices hay?

Las varices, además de suponer un problema estético, pueden ocasionar serios problemas como la insuficiencia venosa, por lo que es importante prevenir sus complicaciones.

Los tipos de varices van a depender del grado de la misma, pudiendo establecerse hasta cuatro grados, según las complicaciones que surjan.

Os detallamos a continuación los tipos de varices ante los que te puedes encontrar:

Varices Grado I o Varículas

Cuando hablamos de grado I en cuanto a tipos de varices , hacemos referencia al estado en el que podemos apreciar en algunos sitios de nuestro cuerpo, a través de nuestra piel, las venas finas de color violáceo. Éstas venas suelen tener forma estrellada, motivo por el cual se las conoce como arañas vasculares.

Las arañas vasculares son principalmente un problema más estético que de salud, no obstante, también pueden producirnos sensación de pesadez y cansancio en las piernas.

Varices Grado II

Este tipo de varices implica que las venas vayan aumentando progresivamente, haciéndose más visibles. También es en este grado cuando comiencen a surgir los primeros síntomas de varices (Pesadez y piernas cansadas, dolor, calambres, hormigueos, sensación de calor o picores y escozores…).

Varices Grado III

Las venas están más dilatadas y tortuosas. Los síntomas de varices van aumentando progresivamente, las venas superficiales empiezan a hincharse, aparecen edemas y cambios de coloración en la piel.

Varices Grado IV

Los tipos de varices en este grado son los más peligrosos para el aparato circulatorio ya que comienzan a aparecer zonas eccematosas y úlceras, siendo ésta últimas difíciles de trata y consecuentemente factores de riesgos ya que se pueden infectar.

Síntomas y factores de riesgos

Las varices, además de ser antiestéticas, pueden llegar a ocasionar ciertos síntomas llegando a dar lugar a complicaciones.

Síntomas

Los síntomas más comunes, según avanza la enfermedad son:

  • Aparición de las arañas vasculares
  • Pesadez y cansancio en las piernas
  • Dolor
  • Calambres
  • Hormigueos
  • Sensación de calor o picores y escozores
  • Hinchazón o edema de los pies y tobillos
  • Cambios de coloración en la piel
  • Varices o venas dilatadas y retorcidas
  • Aparición de úlceras

Por ello, si tienes factores de riesgo, es importante que te realicen las pertinentes pruebas médicas en centros especialistas el nuestro. Recuerda que en Doctor Oyola somos una clínica especializada en varices.

Factores de riesgo

Además, existen ciertos factores de riesgos que predisponen a la aparición de varices. Os enumeramos algunos:

  • Estar de pie mucho tiempo: Estar de pie aumenta la presión de la columna venosa lo que dificulta el ascenso de la sangre al corazón.
  • Herencia: Las varices son hereditarias por lo que todas las personas con antecedentes en su familia de varices, tendrá dos veces más probabilidad de padecerlas que aquellas que no tienen antecedentes.
  • La edad: Mientras más mayor, más riesgo de padecer varices
  • Sexo: las mujeres son más propicias que los hombres a tener varices, lo que se cree que es debido a factores hormonales
  • Obesidad: Las personas gordas, tienen el doble de posibilidades de tener varices que aquellas con un peso normal. El sobrepeso provoca el aumento de la cantidad de sangre que llega a las piernas y la cual debe ser evacuada por las mismas venas.
  • Estreñimiento: La dificultad para defecar se traduce en más tiempo sentado en el servicio, así como en la realización de mayores esfuerzos para expulsar las heces. Esfuerzos éstos que aumentan la presión dentro del abdomen, consecuentemente aumenta en las venas abdominales, lo que dificulta la salida de la sangre de las piernas, incrementando el riesgo de padecer varices.
  • Anticonceptivos: Producen retención de líquidos que se traduce en un aumento del volumen sanguíneo
  • Embarazo: Las varices aparecen con mayor frecuencia durante esta etapa debido principalmente a los cambios hormonales, la presión del útero sobre los grandes vasos, el aumento de peso…
  • Ausencia de ejercicio: la falta de actividad de los músculos de las piernas conlleva que no colaboren para empujar la sangre hacia el corazón

¿Qué tratamientos hay?

Las varices son una enfermedad del sistema venoso degenerativa y progresiva, que, a pesar de no ser grave, resultan antiestéticas y pueden causar molestias.

En muchos casos el tratamiento de los síntomas de varices irá destinado a enseñarnos a cómo aliviarlos, en otros, a curarlas definitivamente.

Sea cual sea tu situación, es de vital importancia que sea un profesional cualificado quien tras examinarte te indique el tratamiento más adecuado.

Os resumimos brevemente los diversos tratamientos de varices que hay disponibles en la actualidad.

Medidas físico-higiénicas

Básicamente es la corrección de los factores que dan lugar a la aparición de varices. No curan, pero previenen.

Fármacos

Existen multitud de medicamentos que actúan aumentando el tono de la pared venosa, mejorando la reabsorción del exudado, o que ayudan a aliviar los síntomas o tratar complicaciones. Tampoco curan, pero sí complementan al resto de tratamientos.

Cirugía para tratar las varices

Stipping o método tradicional

Consiste en eliminar las venas afectadas seccionándolas entre dos ligaduras realizadas en sus extremos y extirpándolas por tracción.

Microcirugía

Se elimina solo los trayectos afectado a través de mínimas incisiones

Escleroterapia

Mediante la irritación de las paredes interiores de la vena (endotelio), ésta se cierra por sí misma, quedando esclerosad o lo que es lo mismo, como un cordón cicatrizado sin sangre en sus interior y por tanto, prácticamente invisible.

Estas son algunos de los tratamientos a los que podemos recurrir a la hora de tratar nuestros problemas de varices, pero tal y como os hemos dicho con anterioridad, siempre de la mano de alguna clínica especializada en varices.